
Sánchez fue sometido a varios estudios médicos para determinar la causa de la hematuria o sangrado en la orina que provocó su traslado desde la cárcel al centro de salud, donde permanece ingresado.
En la clínica se prohibió el ingreso de periodistas, y secretarias y personal de seguridad se limitaban a decir que el director no estaba, y que no había nadie que informara sobre la condición de salud del reo.
La parte de los estudios médicos fueron confirmados por el secretario general del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Jesús Vázquez, quien fue a visitar a Sánchez, pero no pudo hablar con él y que sólo lo vio cuando lo llevaban a realizarle los estudios médicos. Otros amigos y políticos visitaron a Sánchez.